SIT, enseña a sentarse a tu perro

Para enseñarle una orden nueva a nuestras mascotas debemos armarnos de paciencia. En general, los perros son muy listos y aprenden rápido, pero para un nuevo reto en su educación, deberás ser constante y repetir la orden una y otra vez, hasta que la asimile como una rutina. Aquí te daremos muchos consejos de enseña a sentarse a tu perro:

Cualquier cosa que le enseñéis, es buena para él, ya que potencia su inteligencia, y es buena para ti, porque aviva el vínculo con su dueño y obedecerá más en el futuro.

Pero en concreto, la orden de sentarse es muy útil que la aprenda pronto, para luego derivar hacia la posición de tumbado o bocarriba o para conseguir que se esté quieto ante comida, un cruce…etc

Para los dueños “impacientes” de un cachorro… ¡ESTAS DE SUERTE! En sus primeros meses de vida, los perros son como pequeñas esponjas, están deseando instruirse y serían capaces de hacer cualquier cosa para complaceros.

Existen distintos métodos para enseñar a sentarse a tu cachorro. Hay quien recomienda que le des la orden mientras empujas ligeramente su parte trasera hacia el suelo…mientras otros educadores proponen que os coloquéis de pie ante el cachorro, sujeto con una correa, y deis un paso hacia delante, obligándole así a que se siente.

Lo ideal es que probéis distintas formas hasta ver cuál es la que más le gusta a vuestro perro. En cualquier caso, debéis repetir la orden cada vez que lo realice y después premiar al cachorro.

Un buen truco, es que esperéis a que lo haga por sí mismo y deis la orden en voz alta y clara. También ayuda que la acompañéis con un pequeño gesto, como abrir la palma de la mano y dirigirla hacia el suelo. La palabra que decidáis usar es indiferente: “Sit”, “Sit down”, “Siéntate” o “A sentar”, pero debe ser siempre la misma.

Un consejo personal es que no utilicéis comida. Muchos la recomiendan, yo la desaconsejo para órdenes tan sencillas como ésta. Mi primera mascota fue una Scottish Terrier bastante pícara y altanera, se llamaba Zara.

Como yo era una niña y carecía de paciencia, acabé enseñándole a sentarse con cereales: ¡Zara lo aprendió en menos de un minuto! Pero NUNCA volvió a sentarse en ausencia de comida.

Nuestros pequeños están deseando agradarnos y son capaces de aprender cualquier virguería con tal de que le dediquemos un mimo y un: <<¡muy bien, buen chico!>>.

Les encanta jugar, luego si lo ve como una diversión, lo hará feliz y contento, y será capaz de repetirlo las veces que haga falta. Lo ideal es que dediquéis un rato cada día a su educación, especialmente cuando es pequeño.

Se los aseguro, lo agradeceréis cuando crezca.

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